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Gestión del Rendimiento y KPI (Indicador Clave de Rendimiento)

Published: noviembre 8, 2019

By Por Talita Queiroz

En un mercado cada vez más competitivo, las empresas deben reconocer la importancia de medir su desempeño, no solo para mantenerlas en funcionamiento, sino también para crecer de manera efectiva y rentable.

Afortunadamente, las empresas pueden contar con una multitud de herramientas de administración para ayudarlas en esta tarea, donde el mejor enfoque / herramienta dependerá de cuánto esfuerzo esté dispuesta a invertir la empresa en la planificación, el análisis y la revisión de los resultados. En esta pieza, repasaremos los conceptos básicos de las Indicaciones clave de rendimiento (KPI), uno de los conceptos más populares en el entorno corporativo.

Los KPI no son más que el establecimiento de los indicadores más relevantes para analizar el desempeño de una empresa, un proyecto o incluso una persona, traduciendo los objetivos estratégicos en resultados medibles. Además, permite a la empresa realizar un seguimiento de los resultados, analizar el rendimiento histórico y vincular los resultados con los hechos. Hay dos niveles en los que se aplican los KPI: nivel organizativo y nivel individual.

En el nivel organizativo, las empresas pueden aplicar KPI para medir, por ejemplo, el margen por ventas, el margen por producto, el ingreso por empleado. También podría usarse para calcular la viabilidad de proyectos específicos, como el costo por proyecto, el retorno de la inversión (ROI) y las ganancias de capital. En este nivel, se considera la contribución individual para calcular los resultados, pero no es el propósito del análisis.

nivel individual, los KPI miden el desempeño de las personas y su alineación con los objetivos de la organización, como las ventas por vendedor, la productividad y la cantidad de horas de trabajo por empleado. El truco aquí es garantizar que estos indicadores apoyen los objetivos de la organización.

Supongamos que una empresa quiere aumentar su conciencia de marca. Un buen KPI organizativo podría ser el número de ventas a nuevos clientes, y el individual podría ser el número de nuevos clientes por vendedor, como se detalla en la Figura 1. Por lo tanto, el individuo se hace responsable del resultado, compartiendo los mismos objetivos, pero a pequeña escala. Si cada individuo logra sus objetivos, la compañía alcanzará el número de ventas para nuevos clientes.

El objetivo principal de este ejercicio es asegurar que los objetivos estratégicos se desplieguen en indicadores clave, alineando los objetivos organizacionales e individuales. Es importante capacitar a las personas en el proceso y proporcionarles a los empleados herramientas para lograr sus objetivos, por lo tanto, los objetivos de la empresa. Los KPI robustos proporcionarán previsibilidad estabilidad de los resultados.

Talita Queiroz es consultora de negocios en Fernandez Young LLP y ayuda a los clientes a mejorar su desempeño a través de KPIs. Debido a su capacitación y experiencia, Talita también trabaja con planificación estratégica, planes de negocios, investigación, análisis financiero y modelado de procesos.

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